Irreversible

La película termina con una frase: «Le temps detruit tout» (el tiempo lo destruye todo). Y comienza con otra, más larga: “Porque el tiempo lo destruye todo. Porque algunos actos son irreparables. Porque el hombre es un animal. Porque el deseo de venganza es un impulso natural. Porque la mayoría de los crímenes quedan sin castigo. Porque la pérdida del amado destruye como un rayo. Porque el amor es el origen de la vida. Porque toda la historia se escribe con esperma y sangre. Porque en un mundo bueno. Porque las premoniciones no modifican el curso de los acontecimientos. Porque el tiempo lo revela todo. Lo mejor y lo peor”.

El realizador argentino, Gaspár Noé, demuestra con esta obra que tiene intenciones de cambiar todas las reglas del juego. No es solo el hecho de que Irreversible avance, argumentalmente hacia atrás, sino que además, la caótica experiencia se engancha a tu subconsciente y te mantiene flotando en un océano donde el tiempo destruye. incluso a sí mismo.

Una de las particularidades más notables del film es la negación del plano. La película comienza con unos créditos vanguardistas. letras en amarillo, volteadas, y la cámara  haciendo un movimiento oscilatorio, como dibujando un ocho en el aire. Asi mismo, tenemos un incómodo sonido de baja frecuencia que arropa nuestro pecho, mientras somos testigos planos arriesgados en donde se deconstruye la imagen. Todo, para que Noé pueda llevar el mensaje fílmico hacia el público, de la manera en que mejor le gusta hacerlo: incomodándolo.

Irreversible es una pieza exquisita de vanguardia, no apta para todo el mundo, pero que debe mirarse como toda obra cinematográfica. Sin prejuicios.

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